
domingo, agosto 31, 2008
jueves, agosto 28, 2008
Día Feriado
Es un mal que día a día acaba con miles de personas, vidas inocentes cuyos destinos han quedado marcados gracias a este grave problema. Individuos que por tan sólo tener un poco de curiosidad, vieron sus vidas cambiadas de la noche a la mañana gracias a esta dolencia. Un problema que no distingue edad, sexo, raza o religión. El Pensar nos puede afectar a todos por igual.
No existen soluciones realmente eficaces. Una vez que una mente inocente comienza a pensar, ya puede ser muy tarde. Es por ello que este problema debe combatirse de manera preventiva, con el fin de evitar que mentes sanas se vean afectadas por este sufrimiento que llena de zozobra a personas que jamás imaginaron como sus vidas cambiarían de una manera tan drástica; todo gracias a este mal que a primera vista puede parecer un tanto inocente, pero que puede resultar muy serio y mortal.
Estudios científicos indican que este terrible problema puede ser evitado con extensas sesiones de televisión, música a muy alto volumen, dormir por muchas horas, o simplemente cualquier actividad en la que se pueda olvidar que existe un mundo allá afuera esperando por nosotros.

Es por eso que hoy, en el Día Mundial Libre de Pensamiento debes olvidarte de esa vez en la que marcaste “todas las anteriores” en aquel examen. Deja de lamentarte por ese día que llegaste cinco minutos tarde y que todo lo cambió. No pienses en lo que pudo ocurrir de haberle dicho a esa persona cuanto la querías.
Hazlo por ti y por tus seres queridos.
En el día de hoy deja de pensar.
No existen soluciones realmente eficaces. Una vez que una mente inocente comienza a pensar, ya puede ser muy tarde. Es por ello que este problema debe combatirse de manera preventiva, con el fin de evitar que mentes sanas se vean afectadas por este sufrimiento que llena de zozobra a personas que jamás imaginaron como sus vidas cambiarían de una manera tan drástica; todo gracias a este mal que a primera vista puede parecer un tanto inocente, pero que puede resultar muy serio y mortal.
Estudios científicos indican que este terrible problema puede ser evitado con extensas sesiones de televisión, música a muy alto volumen, dormir por muchas horas, o simplemente cualquier actividad en la que se pueda olvidar que existe un mundo allá afuera esperando por nosotros.

Es por eso que hoy, en el Día Mundial Libre de Pensamiento debes olvidarte de esa vez en la que marcaste “todas las anteriores” en aquel examen. Deja de lamentarte por ese día que llegaste cinco minutos tarde y que todo lo cambió. No pienses en lo que pudo ocurrir de haberle dicho a esa persona cuanto la querías.
Hazlo por ti y por tus seres queridos.
En el día de hoy deja de pensar.
Publicado por El_Rabino en 1:59 AM 4 comentarios
domingo, agosto 24, 2008
...que estaba solo, que el mundo lo abandonaba de un modo siniestro, que los hombres no le importaban nada; es más, que él mismo a sí tampoco, que lentamente iba ahogándose en una atmósfera cada vez más tenue de falta de trato y de aislamiento. Porque ya resultaba que la soledad y la independencia no eran su afán y su objetivo, eran su destino y su condenación.
Publicado por El_Rabino en 8:55 PM 0 comentarios
domingo, agosto 10, 2008
Auguries of Innocence
To see a world in a grain of sand,
And a heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand,
And eternity in an hour.
And a heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand,
And eternity in an hour.
Publicado por El_Rabino en 8:50 PM 2 comentarios
domingo, agosto 03, 2008
Clases de Lenguaje
No era ningún lugar que conociera. La puerta que se encontraba delante de él decía de manera clara y legible “Clases de Lenguaje”. No se encontraba ni abierta, ni cerrada. Se podían escuchar voces tras esta. Miró con duda a los lados y procedió a entrar.
Al pasar el marco de la puerta el silencio interrumpió el ambiente. Inmediatamente todos voltearon. Las miradas se posaron sobre él, y como si no importara volvieron a su conversación. No se entendía lo que decían. Las menos de diez personas que ahí se encontraban, hablaban muy alto, muy rápido, sin claridad. Todos desconocidos, gente que jamás había visto. Todas excepto una de ellas.
A primera vista parecía un salón de primaria. Era muy parecido a aquellas aulas en las que vio clases en algún momento de su infancia. Sin embargo, estaba convencido de jamás haber estado ahí. Sobre la pared colgaba un viejo pizarrón verde, se encontraba ya muy manchado de tiza blanca. A la derecha de este se encontraba el escritorio del profesor, rodeado por los alumnos y el ruido que hacían. Frente al pizarrón, donde usualmente se encuentran columnas de pupitres, sólo se encontraba un sofá negro de tres puestos. Era lo único que parecía fuera de lugar.
No tenía la más mínima idea de que hacía él ahí. En la puerta se leía que se trataba de una especie de clase sobre lenguaje, pero sobre la pizarra habían solo ecuaciones. No las reconocía, las observó fijamente haciendo que se olvidara de todo lo demás. Después de dudarlo mucho decidió sentarse en el sofá negro. No había ningún otro lugar donde descansar. En su mano izquierda tenía un cuaderno y un lápiz. Los tuvo con él todo el tiempo sin saberlo.
No tenía idea de que se trataba lo que estaba escrito en ese pizarrón, le intrigaba. Escribió todo en su cuaderno esperando conseguir alguna respuesta. Mientras lo hacía, notó como ella lo miraba evitando ser notada. Hacía mucho tiempo que no veía aquel largo cabello. Le costaba concentrarse con ella a tan pocos metros. No entendía lo que estaba escrito sobre el pizarrón, tampoco el porqué se encontraba con ella después de tanto tiempo.
Se sentía ajeno a ese sueño, como si nada le perteneciera. Pasaría algún tiempo antes de que se diera cuenta de que no era él quien soñaba con ella.
Al pasar el marco de la puerta el silencio interrumpió el ambiente. Inmediatamente todos voltearon. Las miradas se posaron sobre él, y como si no importara volvieron a su conversación. No se entendía lo que decían. Las menos de diez personas que ahí se encontraban, hablaban muy alto, muy rápido, sin claridad. Todos desconocidos, gente que jamás había visto. Todas excepto una de ellas.
A primera vista parecía un salón de primaria. Era muy parecido a aquellas aulas en las que vio clases en algún momento de su infancia. Sin embargo, estaba convencido de jamás haber estado ahí. Sobre la pared colgaba un viejo pizarrón verde, se encontraba ya muy manchado de tiza blanca. A la derecha de este se encontraba el escritorio del profesor, rodeado por los alumnos y el ruido que hacían. Frente al pizarrón, donde usualmente se encuentran columnas de pupitres, sólo se encontraba un sofá negro de tres puestos. Era lo único que parecía fuera de lugar.
No tenía la más mínima idea de que hacía él ahí. En la puerta se leía que se trataba de una especie de clase sobre lenguaje, pero sobre la pizarra habían solo ecuaciones. No las reconocía, las observó fijamente haciendo que se olvidara de todo lo demás. Después de dudarlo mucho decidió sentarse en el sofá negro. No había ningún otro lugar donde descansar. En su mano izquierda tenía un cuaderno y un lápiz. Los tuvo con él todo el tiempo sin saberlo.
No tenía idea de que se trataba lo que estaba escrito en ese pizarrón, le intrigaba. Escribió todo en su cuaderno esperando conseguir alguna respuesta. Mientras lo hacía, notó como ella lo miraba evitando ser notada. Hacía mucho tiempo que no veía aquel largo cabello. Le costaba concentrarse con ella a tan pocos metros. No entendía lo que estaba escrito sobre el pizarrón, tampoco el porqué se encontraba con ella después de tanto tiempo.
Se sentía ajeno a ese sueño, como si nada le perteneciera. Pasaría algún tiempo antes de que se diera cuenta de que no era él quien soñaba con ella.
Publicado por El_Rabino en 9:00 PM 0 comentarios
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