
domingo, marzo 30, 2008
En Eris Confío
Suelo tomar mucho café, me gusta tomarlo en la comodidad de mi hogar mientras escucho música y estudio. En las mañanas al despertarme lo tomo con algo de leche y bastante azúcar, el resto del día me gusta tomarlo negro y con abundante azúcar también. En la calle es difícil encontrar un lugar donde hagan un buen café, algunos resultan ser amargos, otros tienen desagradables gustos variados. Sin embargo, regularmente suelo sacrificar mi paladar a cambio de una buena y entretenida conversación. Generalmente sobre cosas sin sentido como política, religión o actualidad.
Hace cosa de un par de semanas me tomé un café con un amigo. Regularmente lo tomamos en una panadería que queda cerca de mi casa, la cual queda cerca su casa también. Estoy acostumbrado al sabor amargo de sus cafés, por lo que generalmente trato de disfrazarlo con algo de vainilla y mucha azúcar. No habían mesas disponibles, solo una en un rincón. Al momento de sentarnos vimos que sobre ella se encontraba el cargador de ipod. Preguntamos a las personas de las mesas contiguas, sin embargo todos llegaron a la conclusión de que no tenía dueño. Mi amigo se lo llevó, dijo que lo guardaría en caso de que su cargador llegara a dañarse o perderse. Hablamos, cada quien se terminó su café y al cabo de un rato nos fuimos. Yo tenía cosas que hacer.
Ya en la noche mientras terminaba un informe que debía entregar en el transcurso de la semana, el amigo con el que me había tomado un café horas antes me decía que lo habían robado hace unos minutos dos sujetos. Mientras uno le apuntaba con un arma el otro le quitaba su celular. Inmediatamente sentí asco por el alto grado de inseguridad que se vive en una ciudad como Caracas, hasta que me dijo algo como “es culpa del cargador, esto es karma”. Inmediatamente empecé a reírme.
Me preguntaba porque el karma haría algo así, después de todo no se lo robó, sólo se lo llevó al estar completamente seguro de que no tenia dueño. No sé, quizás pertenecía a un niño con leucemia cuyo único entretenimiento era escuchar música en su ipod. Sin embargo mi amigo no tenía conocimiento de ello. ¿Existe un tribunal kármico en el que se pueda apelar dicha decisión?.

El talismán kármico.
El concepto de balance cósmico me agrada, me parece que el universo seria un mejor lugar para vivir si las cosas funcionaran de ese modo. Sin embargo ese hermoso concepto se desvanece fácilmente con el tiempo. Lamentablemente pienso que vivo en un mundo donde la culpa es irrelevante, donde la felicidad se consigue cuando se deja de creer en el karma y donde el único Dios que gobierna es el azar.
Al día siguiente nos tomamos un café en el mismo lugar. Yo llegué antes, pedí un café y me senté en una mesa diferente a la del día anterior. Cuando llegaba me percaté de que traía el cargador, se acercó a la misma mesa en donde lo vimos por primera vez y ahí lo dejó. Traté de no reírme, pero no me pude aguantar. Mientras me reía mi amigo se tomaba su café. Estoy seguro que tenía un sabor más amargo de lo normal, no creo que la vainilla hubiera servido de algo. Al cabo de un rato un tipo se acercó a la mesa donde se encontraba el cargador y lo tomó, escuchamos cuando dijo “parece un cargador de computadora”. No sabía lo que le esperaba al recoger ese objeto maldito.
Hace cosa de un par de semanas me tomé un café con un amigo. Regularmente lo tomamos en una panadería que queda cerca de mi casa, la cual queda cerca su casa también. Estoy acostumbrado al sabor amargo de sus cafés, por lo que generalmente trato de disfrazarlo con algo de vainilla y mucha azúcar. No habían mesas disponibles, solo una en un rincón. Al momento de sentarnos vimos que sobre ella se encontraba el cargador de ipod. Preguntamos a las personas de las mesas contiguas, sin embargo todos llegaron a la conclusión de que no tenía dueño. Mi amigo se lo llevó, dijo que lo guardaría en caso de que su cargador llegara a dañarse o perderse. Hablamos, cada quien se terminó su café y al cabo de un rato nos fuimos. Yo tenía cosas que hacer.
Ya en la noche mientras terminaba un informe que debía entregar en el transcurso de la semana, el amigo con el que me había tomado un café horas antes me decía que lo habían robado hace unos minutos dos sujetos. Mientras uno le apuntaba con un arma el otro le quitaba su celular. Inmediatamente sentí asco por el alto grado de inseguridad que se vive en una ciudad como Caracas, hasta que me dijo algo como “es culpa del cargador, esto es karma”. Inmediatamente empecé a reírme.
Me preguntaba porque el karma haría algo así, después de todo no se lo robó, sólo se lo llevó al estar completamente seguro de que no tenia dueño. No sé, quizás pertenecía a un niño con leucemia cuyo único entretenimiento era escuchar música en su ipod. Sin embargo mi amigo no tenía conocimiento de ello. ¿Existe un tribunal kármico en el que se pueda apelar dicha decisión?.

El talismán kármico.
El concepto de balance cósmico me agrada, me parece que el universo seria un mejor lugar para vivir si las cosas funcionaran de ese modo. Sin embargo ese hermoso concepto se desvanece fácilmente con el tiempo. Lamentablemente pienso que vivo en un mundo donde la culpa es irrelevante, donde la felicidad se consigue cuando se deja de creer en el karma y donde el único Dios que gobierna es el azar.
Al día siguiente nos tomamos un café en el mismo lugar. Yo llegué antes, pedí un café y me senté en una mesa diferente a la del día anterior. Cuando llegaba me percaté de que traía el cargador, se acercó a la misma mesa en donde lo vimos por primera vez y ahí lo dejó. Traté de no reírme, pero no me pude aguantar. Mientras me reía mi amigo se tomaba su café. Estoy seguro que tenía un sabor más amargo de lo normal, no creo que la vainilla hubiera servido de algo. Al cabo de un rato un tipo se acercó a la mesa donde se encontraba el cargador y lo tomó, escuchamos cuando dijo “parece un cargador de computadora”. No sabía lo que le esperaba al recoger ese objeto maldito.
Publicado por El_Rabino en 4:45 PM 1 comentarios
domingo, marzo 23, 2008
sábado, marzo 22, 2008
Enemigo Imaginario
Como si de una venganza injusta se tratase, un caudaloso torrente de agonías y pesares son arrojadas día a día en contra de esta alma casi indefensa. Me pregunto yo, ¿Es que acaso soy culpable de esto?, tus castigos no son cónsonos con mis excesos. ¿Te parece justo todo esto? Te decreto un ser enfermo, oscuro y siniestro.
¿Algún suceso del pasado es el detonante de todo esto? ¿Es que acaso debo pagar las culpas por una vida que no recuerdo? ¿O solo soy parte de un cruel experimento? Te maldigo una, dos y tres veces, te maldigo siete veces y siete veces más. No quiero formar parte de este sucio juego, tus maneras y formas no son las de un Dios benévolo, se asemejan más a las de un ser morboso y enfermo. He aquí un títere que no desea seguir participando en esta obra. Bajadme del escenario y guardadme en mi caja. Escondedme y apartadme de todo, solo olvidadme.
Resulta molesto proferir maldiciones en tu contra sin recibir respuesta. Te maldigo mil veces y una más por ignorarme, porque no solo hiere mi ya maltratado ego, sino también mi cada vez más escasa sanidad mental. ¿Es que acaso no soy digno de una respuesta? Una replica te expondría como un Dios magnánimo y piadoso, cosa que ambos sabemos no eres, pero al menos pretende.
¿Acaso existe alguna razón para llenar mi vida con tanto desconsuelo? ¿Es que acaso se trata esto de un destino glorioso o memorable? No estoy interesado en momentos que me añadan valor y mucho menos peso, no lo valgo y no lo quiero. Basta ya de alimentar mi alma con amargos sabores, renuncio a esto pues no lo deseo. Este espíritu solo quiere descanso y sosiego.
Porque esta vida que no es vida, no vale la pena ser vivida. Arrebatadme el alma, arrasad mi existencia, evaporad mi conciencia.
Oh Señor, Dios vengativo, ¡manifiéstate!
¿Algún suceso del pasado es el detonante de todo esto? ¿Es que acaso debo pagar las culpas por una vida que no recuerdo? ¿O solo soy parte de un cruel experimento? Te maldigo una, dos y tres veces, te maldigo siete veces y siete veces más. No quiero formar parte de este sucio juego, tus maneras y formas no son las de un Dios benévolo, se asemejan más a las de un ser morboso y enfermo. He aquí un títere que no desea seguir participando en esta obra. Bajadme del escenario y guardadme en mi caja. Escondedme y apartadme de todo, solo olvidadme.
Resulta molesto proferir maldiciones en tu contra sin recibir respuesta. Te maldigo mil veces y una más por ignorarme, porque no solo hiere mi ya maltratado ego, sino también mi cada vez más escasa sanidad mental. ¿Es que acaso no soy digno de una respuesta? Una replica te expondría como un Dios magnánimo y piadoso, cosa que ambos sabemos no eres, pero al menos pretende.
¿Acaso existe alguna razón para llenar mi vida con tanto desconsuelo? ¿Es que acaso se trata esto de un destino glorioso o memorable? No estoy interesado en momentos que me añadan valor y mucho menos peso, no lo valgo y no lo quiero. Basta ya de alimentar mi alma con amargos sabores, renuncio a esto pues no lo deseo. Este espíritu solo quiere descanso y sosiego.
Porque esta vida que no es vida, no vale la pena ser vivida. Arrebatadme el alma, arrasad mi existencia, evaporad mi conciencia.
Oh Señor, Dios vengativo, ¡manifiéstate!
Publicado por El_Rabino en 6:07 PM 0 comentarios
domingo, marzo 16, 2008
sábado, marzo 15, 2008
I'm drifting in deep waters
Alone with my self doubting again
I try not to struggle this time
For I will weather the storm
I gotta remember
Don't fight it
Even if I
Don't like it
Somehow turn me around
No matter how far I drift
Deep waters won't scare me tonight
Portishead - Deep Water
Alone with my self doubting again
I try not to struggle this time
For I will weather the storm
I gotta remember
Don't fight it
Even if I
Don't like it
Somehow turn me around
No matter how far I drift
Deep waters won't scare me tonight
Portishead - Deep Water
Publicado por El_Rabino en 10:59 PM 0 comentarios
domingo, marzo 09, 2008
sábado, marzo 08, 2008
Nadita de Nada
Hace un par de semanas no tenía ganas de hacer nada.
Y bueno, la nada se ha siente bien donde está. Se ha hecho un lugar y parece ser que no se irá en mucho tiempo.
La nada no hace más que ver televisión mientras toma piñas coladas.
Y bueno, la nada se ha siente bien donde está. Se ha hecho un lugar y parece ser que no se irá en mucho tiempo.
La nada no hace más que ver televisión mientras toma piñas coladas.
Publicado por El_Rabino en 4:33 PM 0 comentarios
domingo, marzo 02, 2008
sábado, marzo 01, 2008
Bananas
Últimamente me han ocurrido algunas cosas un tanto extrañas.
Hace unas semanas me golpeé cuando pasaba por el torniquete del metro. Iba algo apurado y no sé que me pasó por la mente, por un momento creí que estaba saliendo del metro, así que traté de pasar por él sin introducir el ticket. Al golpearme y ver que el torniquete no me permitía el paso me quede paralizado. Una vez que por fin me di cuenta de mi descuido me reí sin ver a las personas que tenía alrededor, la verdad sentí algo de vergüenza. Saqué el ticket del bolsillo y continúe con mi camino entre risas y pena.
Olvido nombres o los confundo. A veces tardo unos cinco segundos en llamar a alguien por su nombre, otras veces tardo cinco segundos en llamar a alguien por un nombre equivocado. Es bastante vergonzoso. En momentos en los que necesito comunicar algo con rapidez no se me ocurre otra cosa que llamar a las personas por un “hey… tu!”. Está de más decir que sobran las malas caras.
Siempre me he caracterizado por ser una persona puntual. Si llego tarde a algún lugar se debe a que se ha presentado algún imprevisto o que lo estoy haciendo a propósito (solo lo hago con las personas que me hacen esperar demasiado). Sin embargo he estado llegando tarde a todas partes, no hablo tarde tipo quince minutos, sino tarde tipo hora y media. A veces hasta se me olvida por completo que tengo que estar en algún lugar a una hora determinada. Esto de verdad lo considero una total abominación.
Por lo general en mis sueños casi siempre me encuentro en situaciones que solo pueden ocurrir en un imaginario absurdo lleno de tonterías y estupideces, lo cual me agrada. Mis sueños locos son como películas en las que represento el mundo a mi manera. El horror lo viví hace un par de días cuando soñé que llegaba tarde, confundía nombres y decía algunos que preferiría no recordar. Además de eso no había nada mágico, solo era un día aburrido de esos que no importan. Soñar con zombies no lo considero una pesadilla, soñar con un mal día en el que nada funciona sí lo es.
A veces creo haberle echado azúcar al café cuando en realidad no lo hice, otras veces no recuerdo haberlo hecho y lo hago de nuevo. Darme cuenta de que estoy haciendo algo mal y volver a hacerlo mal de nuevo. Frustrante, por decir lo menos.
Espero que todo esto se deba al cansancio y stress, que todo regrese a la normalidad lo más pronto posible. De lo contrario puedo decir que oficialmente I'm going bananas.
Hace unas semanas me golpeé cuando pasaba por el torniquete del metro. Iba algo apurado y no sé que me pasó por la mente, por un momento creí que estaba saliendo del metro, así que traté de pasar por él sin introducir el ticket. Al golpearme y ver que el torniquete no me permitía el paso me quede paralizado. Una vez que por fin me di cuenta de mi descuido me reí sin ver a las personas que tenía alrededor, la verdad sentí algo de vergüenza. Saqué el ticket del bolsillo y continúe con mi camino entre risas y pena.
Olvido nombres o los confundo. A veces tardo unos cinco segundos en llamar a alguien por su nombre, otras veces tardo cinco segundos en llamar a alguien por un nombre equivocado. Es bastante vergonzoso. En momentos en los que necesito comunicar algo con rapidez no se me ocurre otra cosa que llamar a las personas por un “hey… tu!”. Está de más decir que sobran las malas caras.
Siempre me he caracterizado por ser una persona puntual. Si llego tarde a algún lugar se debe a que se ha presentado algún imprevisto o que lo estoy haciendo a propósito (solo lo hago con las personas que me hacen esperar demasiado). Sin embargo he estado llegando tarde a todas partes, no hablo tarde tipo quince minutos, sino tarde tipo hora y media. A veces hasta se me olvida por completo que tengo que estar en algún lugar a una hora determinada. Esto de verdad lo considero una total abominación.
Por lo general en mis sueños casi siempre me encuentro en situaciones que solo pueden ocurrir en un imaginario absurdo lleno de tonterías y estupideces, lo cual me agrada. Mis sueños locos son como películas en las que represento el mundo a mi manera. El horror lo viví hace un par de días cuando soñé que llegaba tarde, confundía nombres y decía algunos que preferiría no recordar. Además de eso no había nada mágico, solo era un día aburrido de esos que no importan. Soñar con zombies no lo considero una pesadilla, soñar con un mal día en el que nada funciona sí lo es.
A veces creo haberle echado azúcar al café cuando en realidad no lo hice, otras veces no recuerdo haberlo hecho y lo hago de nuevo. Darme cuenta de que estoy haciendo algo mal y volver a hacerlo mal de nuevo. Frustrante, por decir lo menos.
Espero que todo esto se deba al cansancio y stress, que todo regrese a la normalidad lo más pronto posible. De lo contrario puedo decir que oficialmente I'm going bananas.
Publicado por El_Rabino en 9:32 PM 1 comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





