domingo, octubre 28, 2007

Deus Ex Machina

Esto se empieza a poner aburrido.
Así como un cuento en el que sabes el final, donde nada sorprende y todo se predice fácilmente.

Sin embargo soy de esos que siguen esperando algún evento inusitado, un suceso insólito que cambie bruscamente el desenvolvimiento de la historia, un giro que jamás hubiera imaginado.
Pero al parecer, la mayor sorpresa es la que nunca ocurre.

Si en este momento me llegara a morir, seria algo redundante.

miércoles, octubre 17, 2007

Simbiosis Absurda

Desde hace casi dos meses he tenido unos repentinos dolores en la parte posterior del cuello, específicamente del lado derecho. En un principio pensé que se trataba de una especie de calambre muscular generado por una mala posición al dormir y no le preste atención. Hice lo que normalmente hago cuando sufro de alguna molestia física: dejo que pase el tiempo hasta que se me termina olvidando que en algún momento sufrí de algo.

Sin embargo, este dolor ha sido persistente, gracias a que no esta presente todo el tiempo, sino que aparece de una manera completamente aleatoria, se me ha hecho difícil el dilucidar las verdaderas causas que generan dicho dolor en mi cuello; pero creo ya haber encontrado la respuesta más lógica y sensata a este mal que me aqueja.

Llegue a la conclusión de que se trata de un pequeño anélido, el cual se encuentra alojado cómodamente en mi cuello, como se puede observar en la siguiente imagen:


Aurelio contento.

En un principio desconocía las razones reales por las que este pequeño invertebrado se había alojado en dicha zona de mi cuerpo, pero después se me hizo obvio, la infinita fuente de absurdos que genera una glándula de mi cerebro es su fuente de alimentación. Como retribución “Aurelio” me brinda buenas ideas y me proporciona un sexto sentido el cual me alerta sobre el peligro inminente, como le ocurre a spider-man, o por lo menos me gusta imaginarme que eso ocurre.

Pero a pesar de todas estas posibles ventajas, persiste el problema del abrupto dolor que suele aparecer en los momentos menos esperados. Lo cual podría resultar paradójico, porque podría asumir que el momento menos esperado es en realidad el momento exacto en el que ocurrirá dicho evento macabro que asota mi cuello. En todo caso, creo haber descubierto las razones detrás de las razones de mis dolores.

Mi cuello resulta poco espacioso y estrecho para Aurelio, por lo que se encuentra casi inmovilizado. A él no le importa mucho esto, puesto que dispone de una fuente abundante de comida y es todo lo que necesita; pero de tanto en tanto siente ganas de bostezar y de estirarse como lo haría cualquier otro individuo, pero esto hace que todos mis músculos los cuales usa como si se tratasen de un gran sofá, sufran una agitación brusca.


Aurelio bostezando.

Solo el tiempo podrá decir con certeza que ocurrirá con el destino de Aurelio y mi adolorido cuello.

lunes, octubre 01, 2007

De-Pressed People