
Desde hace un tiempo las personas me han empezado a catalogar de anticristo, ogro, hereje, demonio, etc. En resumen, cualquier calificativo digno de una película mala en la que algún ente maligno es la causa de la desdicha de los protagonistas.
Me declaro inocente.
Todas esas acusaciones son falsas, carecen de bases y fundamentos.
Solo son calumnias.
Es por ello que decidí hacer una pequeña lista de cosas que pienso o hago diariamente y por las cuales creo que la gente me acusa de hereje, además de explicar los motivos y razones de mi malsana conducta.
Maldecir: Que tiene de malo? Maldita sea! Para mi son solo palabras, otórgale poderes mágicos es simplemente absurdo.
Recientemente alguien me dijo cada vez que maldecía algo o alguien, esto se me devolvía. Aquella afirmación me lleno de dudas que necesitaban una pronta respuesta:
P: Si me maldigo a mi mismo se refleja?
R: No, esa maldición se multiplica cuatro veces hacia ti.
P: Si lo digo en un idioma que desconozco?
R: Sucede los mismo.
P: Y de que manera me perjudica?
R: En el momento que vayas al cielo tendrás menos beneficios.
P: Beneficios? De que tipo? Pensiones, planes dentales?
R: ...eso sale en la biblia.
P: Que pasa con los que no creen en el cielo? Un budista por ejemplo.
R: Este, bueno... con ellos es diferente. Cada quien con su religión.
P: Y si no pertenezco a ninguna?
R: Entonces vas al infierno... supongo. Alma en pena, no se.
P: Hay un algebra de maldiciones o algo similar?
R: ...?
No maldigo todo el tiempo, es esporádico y estoy seguro que dejare de hacerlo.
Nota: Esta científicamente comprobado que “maldita sea” tiene el mismo daño en el organismo que palabras como “abracadabra”.
Odio: Mi odio no esta dirigido hacia algún sector social, clase o género, está solo encausada a situaciones específicas: la estupidez, la ignorancia, la ineficiencia y todos sus similares, hermanos, primos, etc. Me parecen un cáncer que carcome a la humanidad y lamentablemente hay una gran abundancia de ellos.
No es un odio que se mantiene a lo largo del día, solo brota en determinados momentos y no pasa mucho tiempo para que se evapore.
Además me considero bastante pacifico, no voy por ahí con un hacha cortando cabezas y tomándolas como trofeo.
El más allá: Sencillo, no creo que exista algo más allá de acá.
No me preocupa para nada la muerte, al fin y al cabo tampoco me preocupe por nacer.
Una vez escuche: Si cuando muera me doy cuenta de que no existe nada más, estoy seguro que me pondría muy triste.
Bastante gracioso, lastima que lo decía en serio.
Pienso que simplemente te apagas, todo se acaba y ya. No me parece malo pensar en eso, al contrario. Pensar de esa manera hace que la vida sea mucho mas importante, ya que cada segundo que pasa es uno que no volverá.
Razón por la cual no me gusta mucho perder el tiempo, pero el infame es a veces como un juego de llaves.
Karma: Es complicado.
Cuando una desgracia me ocurre, siempre hay alguien que diga “eso es karma”.
Suelo reírme con esas cosas.
Atribuirle la culpa de una desgracia actual a un hecho que ocurrió hace eones y que carecen de cualquier tipo de relación es sencillamente absurdo. El efecto mariposa existe, pero las probabilidades de que su viaje termine en el punto de origen y muchos años después es irracional.
Si la persona que amabas te fue infiel, te aseguro que el affair que tuviste hace diez años no tiene nada que ver con ello.
Sin embargo, creo que uno cosecha lo que siembra.
Pero eso no es karma, son dos cosas llamadas acción y reacción.
Dios: Un poco mas complicado.
Creer, no creer. Que importa?
De lo que si estoy seguro es que independientemente de crea o no, cualquier individuo goza de los mismos privilegios, beneficios, desgracias e infortunios.
Sin embargo es chistoso que te llame “loco” un creyente de un ser supremo que apareció de la nada y que con la nada creo todo un inverso, por el simple hecho de no creer en Dios.
Además de lo tonto que es atribuirle la culpa de cualquier hecho, sea uno bueno o uno malo.
Creo que con eso finaliza mi caso.
Existirán otras causas que añadir a la lista, pero de momento estas me parecen suficientes para ser considerado inocente por tan noble jurado.
Es por ello que exijo que cada una de esas viles acusaciones que antes reseñé, sean catalogadas de calumnias, patrañas y mentiras, que mas nunca sean usadas en contra de mi persona.
Ya basta de falsedades.
Incluso alguien al ver que tomaba un café negro y frío, comentó que así debe ser mi corazón.
Aunque debo admitir que ese comentario me saco una sonrisa.
Me declaro inocente.
Todas esas acusaciones son falsas, carecen de bases y fundamentos.
Solo son calumnias.
Es por ello que decidí hacer una pequeña lista de cosas que pienso o hago diariamente y por las cuales creo que la gente me acusa de hereje, además de explicar los motivos y razones de mi malsana conducta.
Maldecir: Que tiene de malo? Maldita sea! Para mi son solo palabras, otórgale poderes mágicos es simplemente absurdo.
Recientemente alguien me dijo cada vez que maldecía algo o alguien, esto se me devolvía. Aquella afirmación me lleno de dudas que necesitaban una pronta respuesta:
P: Si me maldigo a mi mismo se refleja?
R: No, esa maldición se multiplica cuatro veces hacia ti.
P: Si lo digo en un idioma que desconozco?
R: Sucede los mismo.
P: Y de que manera me perjudica?
R: En el momento que vayas al cielo tendrás menos beneficios.
P: Beneficios? De que tipo? Pensiones, planes dentales?
R: ...eso sale en la biblia.
P: Que pasa con los que no creen en el cielo? Un budista por ejemplo.
R: Este, bueno... con ellos es diferente. Cada quien con su religión.
P: Y si no pertenezco a ninguna?
R: Entonces vas al infierno... supongo. Alma en pena, no se.
P: Hay un algebra de maldiciones o algo similar?
R: ...?
No maldigo todo el tiempo, es esporádico y estoy seguro que dejare de hacerlo.
Nota: Esta científicamente comprobado que “maldita sea” tiene el mismo daño en el organismo que palabras como “abracadabra”.
Odio: Mi odio no esta dirigido hacia algún sector social, clase o género, está solo encausada a situaciones específicas: la estupidez, la ignorancia, la ineficiencia y todos sus similares, hermanos, primos, etc. Me parecen un cáncer que carcome a la humanidad y lamentablemente hay una gran abundancia de ellos.
No es un odio que se mantiene a lo largo del día, solo brota en determinados momentos y no pasa mucho tiempo para que se evapore.
Además me considero bastante pacifico, no voy por ahí con un hacha cortando cabezas y tomándolas como trofeo.
El más allá: Sencillo, no creo que exista algo más allá de acá.
No me preocupa para nada la muerte, al fin y al cabo tampoco me preocupe por nacer.
Una vez escuche: Si cuando muera me doy cuenta de que no existe nada más, estoy seguro que me pondría muy triste.
Bastante gracioso, lastima que lo decía en serio.
Pienso que simplemente te apagas, todo se acaba y ya. No me parece malo pensar en eso, al contrario. Pensar de esa manera hace que la vida sea mucho mas importante, ya que cada segundo que pasa es uno que no volverá.
Razón por la cual no me gusta mucho perder el tiempo, pero el infame es a veces como un juego de llaves.
Karma: Es complicado.
Cuando una desgracia me ocurre, siempre hay alguien que diga “eso es karma”.
Suelo reírme con esas cosas.
Atribuirle la culpa de una desgracia actual a un hecho que ocurrió hace eones y que carecen de cualquier tipo de relación es sencillamente absurdo. El efecto mariposa existe, pero las probabilidades de que su viaje termine en el punto de origen y muchos años después es irracional.
Si la persona que amabas te fue infiel, te aseguro que el affair que tuviste hace diez años no tiene nada que ver con ello.
Sin embargo, creo que uno cosecha lo que siembra.
Pero eso no es karma, son dos cosas llamadas acción y reacción.
Dios: Un poco mas complicado.
Creer, no creer. Que importa?
De lo que si estoy seguro es que independientemente de crea o no, cualquier individuo goza de los mismos privilegios, beneficios, desgracias e infortunios.
Sin embargo es chistoso que te llame “loco” un creyente de un ser supremo que apareció de la nada y que con la nada creo todo un inverso, por el simple hecho de no creer en Dios.
Además de lo tonto que es atribuirle la culpa de cualquier hecho, sea uno bueno o uno malo.
Creo que con eso finaliza mi caso.
Existirán otras causas que añadir a la lista, pero de momento estas me parecen suficientes para ser considerado inocente por tan noble jurado.
Es por ello que exijo que cada una de esas viles acusaciones que antes reseñé, sean catalogadas de calumnias, patrañas y mentiras, que mas nunca sean usadas en contra de mi persona.
Ya basta de falsedades.
Incluso alguien al ver que tomaba un café negro y frío, comentó que así debe ser mi corazón.
Aunque debo admitir que ese comentario me saco una sonrisa.



